Hace dos años escribí una entrada con el corazón en la mano acerca del descenso del Dépor. Fue un descenso a traición, cual puñalada nocturna, confabulada por un entrenador rácano y una serie de resultados de terceros con sospechoso tufo podrido. El tiempo da la perspectiva de las cosas y ahora mismo está claro que aquello fue un accidente resuelto en poco tiempo con el presupuesto más alto de segunda desde el descenso del Atlético.
Este descenso es más grave, mucho más. Ayer la noticia era el descenso del Rácing de Santander en el año de su centenario a 2ºB.
Lo siento, pero esta vez no voy a echar ni una lágrima por mi Dépor. Esta vez me identifico más con Valerón, dando una rueda de prensa tras el partido para anunciar su adiós a Coruña. Valerón encarna ahora mismo lo que sentimos muchos para con nuestro equipo. Los galones no deben recaer sobre un tío de 38 años cansado física y mentalmente, que tuvo los cojones de quedarse el año del descenso para arrastrase por segunda con unos colores que ahora mismo son los del descrédito y la deuda. A pesar de que jugadores niñatos rindieron como el culo este último mes (miro a la banda izquierda), Valerón nunca cedió la responsabilidad hasta el otro día, al acabar el trabajo. Su desasosegante adiós representa, desgraciadamente, lo que es el Dépor. Se irán los cedidos mercenarios y ahora un par de señores que tenemos (Aranzubia o Manuel Pablo) tendrán que coger los galones de un filial reconvertido en equipo de segunda división. Cuando las cosas se hacen mal pues terminan peor.
El Celta está en la carambola no de casualidad. Hemos pasado años riéndonos de su década oscura en segunda, de su reinvención para arrancar de la cantera a los Mallos o Aspas que han reverdecido los laureles de la entidad. La primera de esas largas seis temporadas a punto estuvieron de descender a 2º B... el lugar donde nuestros huesos podrían acabar ahora. Me quito el sombrero ante el equipo, que hasta ha madurado y ha aprendido a ganar, y después de las cagadas del último derbi ha lanzado voces que llaman a la unión del fútbol en Galicia. Está claro que han hecho cosas mal (los fichajes invernales, o el fichaje del propio Abel Resino) pero era el menos malo, o el más saneado, de los que estábamos abajo, y eso es por su purga anterior.
Así que ahora es de verdad cuando empieza la travesía en el desierto... yo me creía que era en 2010, pero me temo que eso fue una nimiedad ante lo que viene ahora. Mucha suerte al Celta el año que viene en primera (equipo al que cogeré más simpatía después de que se confirme la venta del Cromagnon a la Premier). Que Oubiña sea el "nuevo Valerón" mediático del club y que sigan confiando en el fútbol de la cantera. Mucha más suerte para el Dépor. Una deuda kilométrica y 12 tíos en plantilla ahora mismo...
ahora sí que es un salto al vacío: ni seguro millonario por descender, ni internacionales que no dejamos escapar. Solo afición. Veremos si seguimos el ejemplo olívico o somos el nuevo Cádiz.












